El primer taxi tal y como lo entendemos en la actualidad, nació en 1891, con la invención del taxímetro por parte del ingeniero alemán Wilhelm Bruhn.
A los taxistas no les gustó mucho que una máquina regulase
sus ingresos y como "castigo" a Bruhn por haberlo inventado, lo tiraron al río.
James Watt mejoró mucho la máquina de vapor y definió una unidad para medir su potencia: El caballo de vapor.
En aquella época, en las minas se utilizaban caballos para
extraer materiales. Watt midió el trabajo que realizaba un caballo típico
durante un período grande de tiempo y luego calibró sus máquinas de acuerdo con
ello. Así, pudo decir a su clientela que una máquina de un caballo de vapor
reemplazaría a un caballo.
La palabra "cementerio" proviene del término griego
koimetirion que significa "dormitorio".
Adolf Von Baeyer (1835-1917), Nobel de química en 1905, fue un químico alemán que descubrió el ácido barbitúrico al investigar los cálculos renales.
De este ácido se extraen sustancias sedantes e hipnóticas.
Le llamó barbitúrico en honor a su novia de aquella época, Bárbara.
Examinando los más de doscientos cuentos de los Hermanos Grimm, basta una mirada por encima para comprobar que los tipos masculinos y femeninos que en ellos aparecen revela una fuerte dicotomía.
Hay 16 madres o madrastras malvadas y sólo tres padres o
padrastros malvados. Hay 23 brujas malas y sólo dos brujos malos. Existen 3
mujeres que ponen en peligro a los hombres que las aman, pero un solo hombre que
perjudica a su novia.
Lo que conocemos como
hacer la digestión (en el estómago): entre dos y cuatro horas.
Solamente un 9% de las compradoras dice buscar primero la calidad.
Los romanos practicaron simultáneamente los dos grandes ritos funerarios, la cremación y la inhumación. Desde los orígenes, la cremación fue el rito más frecuente, pero había algunas familias que por tradición enterraban a sus muertos sin quemarlos.
Una vez que se comprobaba la muerte, el hijo mayor cerraba los ojos de su padre y lo llamaba por su nombre por última vez. Luego se lavaba el cadáver, se lo adornaba, se lo revestía con la toga y se lo exponía en el atrium sobre un lecho mortuorio, en medio de flores y guirnaldas.
Durante varios días, mujeres flautistas y plañideras a sueldo tocaban una música fúnebre. Luego, llegado el momento, se formaba un cortejo para acompañar el cadáver fuera del recinto de la ciudad, en donde se erigía la pira. Es probable que primitivamente la ceremonia se celebrara de noche. Pero muy pronto se consagraron las horas de la mañana a estos deberes.
Detrás de los músicos y de las plañideras caminaban hombres que llevaban
representaciones de lo que habla sido la vida del difunto. Si se trataba de un
jefe militar, se recordaban sus victorias y campañas. En el cortejo fúnebre de
los nobles figuraban clientes o actores que llevaban el rostro cubierto por una
máscara que imitaba los ancestros del muerto, de manera que todo el linaje
parecía haber venido a recibir a su descendiente. Este «derecho de imágenes» (jus
imaginum) estaba reservado a los patricios. Luego venía el cadáver, transportado
sobre una camilla con el rostro descubierto.
Fallecieron ambos, primero el padre y, al rato el hijo. En este lapso de tiempo (20 minutos), el príncipe llegó a ser rey de Portugal.
Su reinado ha pasado a la historia como el más breve de
todos los tiempos.
A lo que respondió sin dudarlo: "envidiable".
Esta bebida les infundía valor y coraje y acabaron llamándola "corajillo".
Por deformación fonética acabó llamándose como la conocemos hoy: "carajillo".
Estaos traficantes cuando intuían una situación de peligro o que podían ser
descubiertos por la policía, se escondían la mercancía a la espalda.
De ahí que comenzasen a llamarse "camellos", aunque por aquello de una
sola joroba, sería más lógico que se hubieran denominado dromedarios.
Los físicos han descubierto que las temperaturas extremas que reinan allí
(107 grados C a mediodía y -153 grados C a medianoche) provocan contracciones y
dilataciones en la superficie lunar que remueven lentamente el terreno.
El físico John Mills estima que las huellas dejadas por los doce astronautas de
EE.UU. entre 1969 y 1972 se borrarán hacia el año 2070.
Los hombres tenían que pujar con altas sumas de dinero para conseguir
llevarse a las mujeres más guapas.
El dinero recaudado se repartía entre las menos agraciadas para que pudieran
comprarse esposo.
A finales del siglo XIX, en algunos periódicos españoles se contaba con dos directores en plantilla.
El primero desempeñaba las tareas propias de su profesión y rango mientras
que el otro era el encargado de batirse en duelo cada vez que alguna persona lo
exigía por considerar que en la publicación en cuestión se había difamado su
nombre.